En un bello paisaje de colinas, la orgullosa bastida de Monflaquin
se sitúa en un cerro alto que domina el valle del río Lède, siendo
uno de los pueblos más bonitos de Francia.
Fue fundada en 1256 por Alphonse de Poitiers (el hermano de rey San
Luis). Es una parte del vasto conjunto de villas nuevas que
surgieron durante la época medieval entre los siglos XIII y XIV.
La bastida aún mantiene muchas reliquias de su pasado guerrero, como
la puerta decorada de la iglesia, la casa del Príncipe Negro (
Eduardo Príncipe de Gales, hijo del Rey Eduardo III y hermano de
Juan de Gante), una red de callejones denominados "carrérots" y
sobre todo la espléndida plaza rodeada de casas construidas sobre
arcadas.
Una leyenda atribuye generosamente al Príncipe Negro la casa más
alta de la plaza, destacable por su cubierta abovedada en cruz de
ogivas y sus ventanas (estructura parecida a la de
Le Porche en
Molières). Varias residencias vecinas
muestran puertas tapiadas al lado de las arcadas; ésta es una
disposición corriente que permitía acceder directamente a los pisos
superiores desde la plaza sin invadir la cubierta. Esta casa es de
propiedad privada con una servidumbre de paso público.